“Cuando todos los caminos son posibles, elige aquel con el que más vayas a aprender”
Esta es la historia de una aventura épica, pero también de una aventura literaria. Elba de Cus Arroyo y Elena Montes Navas, dos estudiantes, se unieron a su educador, Roberto Redondo, para hacer un relato inspirado en las grandes sagas fantásticas de las que son seguidores. De inmediato, se dieron cuenta de que tenían material suficiente para componer una trilogía y se lanzaron a publicarla. La respuesta del público fue más de lo que se esperaban: al poco tiempo de salir en formato e-book, La leyenda de Leureley estaba entre los más vendidos por Amazon. Roberto Redondo nos explica la gestación de este sueño cumplido.
Red de Narradores: ¿Cómo surgió la idea, cuál fue el punto de partida que desencadenó la creación del mundo de Phyrium?
Roberto Redondo: El punto de partida fue la idea de crear un héroe imbatible… hasta que deja de serlo. Eso, junto al rápido nacimiento de los dos personajes femeninos y el contrapunto entre sus personalidades, fue el eje desde el que se articuló toda la historia posterior.
RdN: Las grandes protagonistas de La leyenda de Leureley son dos chicas, dos hermanas muy jóvenes. En su opinión, ¿creen que hace falta más presencia de heroínas en el género fantástico no sólo como meras acompañantes de los héroes?
R. R.: Lo creemos. Hablo en nombre de los tres, lo puedo asegurar. De hecho, desde el comienzo esta cuestión sí nos pareció uno de los aportes de originalidad que nuestra obra daba al género. Gales y Kyntark se establecen desde el principio como las protagonistas indiscutibles, pero lo que yo creo que las hace tan atractivas como personajes no es tanto su condición de heroínas, sino el hecho de que tienen que serlo obligadas por las circunstancias, cada una a su manera, eso sí.
RdN: La creación de una cosmovisión particular es casi imprescindible a la hora de introducirse en el terreno de la fantasía épica. ¿Qué elementos consideraron desde el primer instante que debían aparecer en la trilogía? Y, en este sentido, ¿qué cánones de la literatura de corte fantástico les gustaría rescatar como necesarios para “enganchar” al lector empedernido del género?
R. R.: Quizás ambas preguntas tengan una respuesta común. Somos plenamente conscientes de que “Gales” cuenta en su haber con un buen número de elementos típicos de las novelas de género de toda la vida. Lo hicimos muy a propósito, era lo que nos apetecía. Es probable que dichos aspectos no sean los más atractivos en un momento en el que, en general y bajo mi particular punto de vista, se tiende hacia una fantasía épica más cruda, donde el componente humano y menos mágico sea el que predomine. En todo caso, opino que aunque se hable de cierta reiteración (con un leve matiz peyorativo, por cierto) en la aparición de razas como los elfos, los enanos, los goblins, etc., el “lector empedernido del género”, como señala la pregunta, acaba disfrutando de ello de todas formas, mientras la historia y su trama consigan atrapar su atención desde el primer momento.
Por lo demás, considero también que unos buenos y carismáticos dragones, así como unos “servidores del mal” de lo más malo “malote” que se pueda dar, son cánones que a mí particularmente se me hacen casi indispensables en toda novela de espada y brujería que se precie de serlo.
RdN:A nivel de organización, y puesto que esta es una novela escrita no a dos, ni a cuatro, sino a seis manos, ¿cómo consiguieron establecer una voz común?
R. R.:En un principio la idea era que cada uno se fuera encargando de escribir capítulos y/o extractos concretos; más adelante comprobamos que resultaba mucho más operativo que fuera yo el que lo hiciera en exclusiva, mientras que Elba y Elena iban componiendo dibujos que ilustrasen escenas y personajes.
RdN: ¿Cuáles fueron las decisiones estilísticas más difíciles de tomar?
R. R. :Es necesario señalar que en un primer momento, dado que nuestras expectativas no superaban el que la historia fuera leída más que por familiares y amigos, no dábamos demasiada importancia a cuestiones como esa. Más tarde, cuando vimos que el nivel literario de lo escrito no era tan bajo como cabía esperar, fue cuando yo empecé a esmerarme todo lo posible por pulir aquellos detalles que más ponían de relieve mi poca experiencia al respecto. El trabajo fue arduo y la decisión de compartir lo escrito a través de un blog se convirtió en una experiencia de lo más enriquecedora, debido al continuo feedback que íbamos recibiendo de los lectores. Eso sí, el proceso de aprendizaje todavía no ha concluido.
RdN: ¿Tienen la sensación de que la situación de la novela de fantasía épica en la lengua castellana es más precaria que, por ejemplo, en el contexto anglosajón, en el que los títulos son abundantes y hay incluso editoriales especializadas en el tema?
R. R.: En efecto es así. Este género siempre se ha considerado menor, al menos en España, lo que lo condena a un ostracismo por parte de la crítica generalista que no le hace ningún bien. Añadiré, de todos modos, que gracias al esfuerzo de algunas editoriales modestas (Ajec, Atlantis, etc.), la posibilidad de ver publicadas las obras de autores noveles en castellano ha cobrado algo más de fuerza en los últimos años. El handicap es conseguir que en determinadas ocasiones dicho esfuerzo no se quede un poco corto, sobre todo en materia de corrección y maquetación. Pero vamos por el buen camino.
RdN: ¿Cuáles serían las grandes sagas pertenecientes a la fantasía (o no) de las que Leureley es deudora de su inspiración?
R. R.: Sin duda ninguna tendríamos que nombrar a El Señor de los Anillos, la Dragonlance y los Reinos Olvidados, a una saga por autor, todo sea dicho.
RdN:¿Cuál es el mensaje que les gustaría que los lectores supieran entrever de su trilogía cuando esta esté acabada?
R. R.: Eso es una pregunta de difícil respuesta. Yo me arriesgaría a decir que… cuando todos los caminos son posibles, elige aquel con el que, a la larga, más vayas a aprender.
RdN: ¿Podrían adelantarnos algo de la segunda parte?
R. R.: Desde el mes de marzo de este año está disponible en el blog http://laleyendadeleureley.com el prólogo a la segunda parte, que se llamará “Breithz”. Eso sí, no es recomendable leerlo si no se ha hecho lo propio con la primera.
Alicia (ichi)
15 enero, 2012
Por fin pude leer con calma la entrevista.
Muy buenas tus respuestas Roberto y qué decir de la penúltima fracesita que te mandaste…para el bronce, sí señor
Jose
3 enero, 2012
Faltaría más!! El interés de Red de Narradores es ser el espacio de difusión de los nuevos autores que no cuentan con una trayectoria detrás o con el poder mediático de las grandes editoriales. Me parecía que había una desigualdad muy grande entre medios económicos y visibilidad que a menudo no tenía absolutamente nada que ver con la calidad de las obras.
Acterateuim
3 enero, 2012
Enhorabuena por la entrevista… me ha gustado.
Un abrazo para entrevistador y entrevistado
Velkar
2 enero, 2012
Estoy emocionado por tu interés. Un saludo y mil gracias.