BRAINSTORMING
Decálogo de ideas para motivar la escritura
IDEA 1
A menudo el mayor escollo a vencer ante la página en blanco es el QUÉ, sobre qué escribir. Para eso hay sencillos trucos que nos pueden servir, como el siguiente. Sólo necesitamos un periódico o una revista. Huiremos de las informaciones más importantes o que ocupan muchas páginas. Cuando hallemos una noticia interesante por lo novedoso o por lo diferente, recortaremos el título y nos olvidaremos de lo que nos cuenta la pieza informativa. Luego empezaremos a imaginar, con los elementos de los que nos provee el título, las acciones y los personajes que podrían haber intervenido en la situación descrita.Por ejemplo, si habla de un descubrimiento científico, podemos narrar el efecto de ese descubrimiento en un grupo de personajes
IDEA 2
Cuando nos enfrentamos a la difícil tarea de crear un personaje, lo que nos puede pasar es que nos salga “plano”, es decir, que no sepamos qué características específicas darle, por lo que acaba saliéndonos un sujeto que parece no tener más ideas que las del propio narrador. Para ir practicando cómo desenvolvernos a la hora de imaginarnos un personaje, propongo lo siguiente: rastrear adjetivos aplicables a personas en libros o publicaciones y hacer una lista. Cuando tengamos unos cuantos, escogeremos los que más nos gusten y empezaremos a ver cómo sería alguien que tuviera que “lidiar” con esa personalidad; en una situación dada, cómo saldrían a relucir estos rasgos.
IDEA 3
¿Cómo conseguir una atmósfera perfecta? Este es un truco para dar inicio a una narración, como los anteriores; sin embargo, en este caso el punto de partida será un lugar. Buscaremos una imagen cualquiera de un folleto de una agencia de viajes. A partir de la fotografía vamos a recrear qué mágico momento pudo haber sucedido en ese contexto. Por ejemplo, en una playa paradisíaca a la luz del ocaso rojo pudo haberse gestado una traición.
IDEA 4
Pensemos en una película que nos haya gustado mucho, poquito o nada. No importa, porque lo que vamos a hacer es cambiar el final. ¿Cuántas veces hemos visto filmes en los que a pesar de tanta tensión el final es francamente decepcionante? Si no queremos que nos pase lo mismo con nuestros propios escritos, esta es una buena forma de practicar tanto lo que hace a nuestro lado imaginativo como las soluciones de las tramas. Muchos fans de grandes sagas disfrutan escribiendo continuaciones, algo que de por sí es más sencillo pues contamos con el resto de la estructura (inicio y nudo) para ir guiándonos.
IDEA 5
Ahora que se ha puesto de moda cruzar novelas de Jane Austen con zombis, ¿por qué no crear nuestras propias combinaciones imposibles? ¿Qué pasaría si ET conociera a Drácula? y otras ideas igual de delirantes. Es una manera de ejercitar nuestro poder de hacer reír con el absurdo de las situaciones. Se trata de rescatar aquel héroe de la niñez o a ese monstruo que aparecía en nuestras pesadillas, o también resucitar a un personaje en un díalogo con otro vivo, o una charla entre dos ilustres fallecidos en el Cielo. Combinaciones, las que queramos.
IDEA 6
Tomemos una canción que nos guste y convirtámosla en nuestra inspiración. ¿Cuántas historias podemos tejer alrededor de la música? Desde la posible historia de la creación de una melodía (me viene a la mente la biopic de Beethoven), hasta el influjo de una balada en un chico y una chica que se conocen en una fiesta, las posibilidades son infinitas.
IDEA 7
Nos inventaremos una palabra. Si no se nos ocurre nada, podemos recortar diferentes letras de una revista y jugar a entremezclarlas hasta que salga algo que nos guste. Ahora dejaremos volar la imaginación y pensaremos: ¿es el nombre de un planeta lejano en el que viven seres muy diferentes a nosotros?, ¿o es el título de un libro maldito que encierra conocimientos oscuros?, ¿o tal vez el mote de un guerrero legendario?
IDEA 8
Parece ser que está de moda reversionar los cuentos clásicos infantiles. Ya le tocó a la Caperucita Roja y dicen que se prepara una nueva adaptación a la gran pantalla de Blancanieves. Pero esos dos no son los únicos ejemplos, también la Cenicienta ha sido y es el motivo de películas, series o libros. Por eso hoy proponemos reescribir un cuento clásico adaptándolo a la época actual o, por qué no, con un enfoque futurista, o ambientado de forma diferente.
IDEA 9
Seguramente habrá tenido alguna vez un sueño revelador, inquietante, extraño, o simplemente fantástico. Pues bien, los sueños han sido fuente literaria de muchos escritores y no hay que menospreciar su poder evocador, ya que las sensaciones que experimentamos al soñar son tan fuertes que nos permite ser minuciosos a la hora de referirnos a ellos. Por eso hoy proponemos hacer un relevamiento de los sueños que tengamos, de lo que nos acordemos, de esos detalles especiales para dar rienda suelta al ingenio.
IDEA 10
¿Alguien se acuerda de los cadáveres exquisitos de los dadaístas? ¿Por qué no tomar de diferentes obras acciones escogidas al azar hasta conformar una peripecia extrañísima? Podría comenzar en un naufragio, que se convierte en una abducción alienígena, que desemboca en una aventura por el desierto y acaba en una loca carrera en bicicleta. Como siempre, las posibilidades se encuentran al alcance de nuestras manos.